Luz de longitudes concretas con estudios detrás: roja para inflamación y textura, azul para acné leve. Funciona, pero exige meses.
La fototerapia LED es el uso terapéutico de luz visible de longitudes de onda específicas. La luz roja y cercana al infrarrojo se asocia con efecto antiinflamatorio y estimulación de fibroblastos; la azul, con acción antibacteriana útil en acné leve. Es de las técnicas con más estudios clínicos del catálogo, con resultados modestos pero reproducibles. La versión casera es más débil que la profesional, así que su moneda de cambio es la constancia.
Tres a cinco sesiones semanales durante al menos ocho a doce semanas antes de evaluar. La fototerapia es la maratoniana de las técnicas: paga solo a quien persiste.
Consulta antes si tomas medicación fotosensibilizante. Evita la luz azul si tienes melasma. Los resultados son modestos y graduales; desconfía de promesas de transformación rápida. En acné moderado o severo, la LED es complemento del tratamiento médico, nunca sustituto.
Sí: pieles con rojez, textura irregular o acné leve, y personas constantes. No: quien quiere resultados en dos semanas; esa tecnología no existe.